Gases de Efecto Invernadero: la huella que todos quieren borrar

 

Borrar las huellas de carbono producidas por los Gases de Efecto Invernadero es el propósito ambiental de las grandes ciudades y uno de los criterios más importantes que los arquitectos deben tomar en cuenta al momento de proyectar sus próximas obras.

Disminuir las emisiones de carbono, se ha convertido en toda una cruzada que muchos llevan en contra del calentamiento global. Y es que el cambio climático en una legítima preocupación por el futuro de nuestro planeta y la vida de las próximas generaciones. De aquí que ya haya dejado de ser un simple tema de estudio en las escuelas para convertirse en una ruta a seguir, principalmente en los grandes poblados.

La arquitectura toma un papel preponderante en este tema. La construcción de edificios cada vez más eficaces en su consumo energético, el uso de materiales adecuados, amigables con el medio ambiente, el diseño de acuerdo con aprovechamiento de los recursos naturales, la renovación de viejas estructuras y sistemas de iluminación son algunas de las acciones que desde este gremio pueden tomarse para ayudar en la guerra contra los Gases de Efecto Invernadero.

Conociendo al enemigo

Los gases que contribuyen al efecto invernadero son todos aquellos derivados de la actividad humana e industrial, estando en primer lugar, el dióxido de carbono. Este gas proviene de cualquier proceso de combustión, siendo el más tóxico, el proveniente del uso de combustibles fósiles. Es por esto, que la actividad industrial y urbana es la principal responsable de estas emisiones.

Los gases de efecto invernadero retienen la energía de onda corta recibida por el sol dentro de la atmósfera terrestre, causando el aumento de la temperatura de la superficie. Esta es la principal causa del calentamiento global y, por ende, del cambio climático, provocando una alteración global en los ecosistemas. Es importante aclarar que el calentamiento global es un proceso natural, pero la altísima concentración de gases de efecto invernadero lo está acelerando dramáticamente.

A pesar de lo controversial del tema, la mayoría de las grandes corporaciones y las autoridades de los principales centros poblados han llegado a coincidir en la inminencia de tomar acciones al respecto. Disminuir las emisiones de estos gases tendría un efecto positivo en toda esta cadena, retardando el proceso degenerativo del planeta.

La Huella de Carbono es el impacto que un individuo, organización o construcción tiene sobre el ambiente en cuanto a su emisión de los gases de efecto invernadero. De manera que la actividad ecológica va dirigida a disminuirla.

Midiendo el impacto

Existen diversos estándares internacionales para medir la huella de carbono producida por una organización, actividad, producto o servicio. Si se trata de una organización, las mediciones son anuales y responden a los estándares GH Protocol e ISO 14064-1. En cuanto a productos o servicios, se recurre al Análisis del Ciclo de Vida del producto bajo los estándares PAS 2050:2011 ó ISO/TS 14067:2013.

En este sentido, la tecnología se ha puesto al servicio de las comunidades para determinar su impacto en el ambiente. Recientemente, el gigante de la tecnología Google, lanzó en modo de prueba la aplicación Environmental Insights Explorer, concebida para medir la emisión de huellas de carbono de las ciudades gracias al uso de los datos captados por Google Maps.

El volumen del tráfico, la densidad poblacional, el consumo de energía eléctrica o de cualquier tipo en centros poblados y el resto de las actividades humanas e industriales de las ciudades tienen como resultado una emisión de gases de efecto invernadero que, de manera experimental, es bastante difícil y costoso de determinar. Lograr estos resultados de forma remota y en tiempo real es el propósito de esta aplicación que fue desarrollada en alianza con el Global Covenant of Mayors for Climate and Energy (GCOM) y que se implementará en un programa piloto en las ciudades de Buenos Aires, Melbourne, Victoria, Pittsburgh y Mountain View.

 

 

Proyectando acciones

Los principales estudios arquitectónicos no han sido indiferentes. Las obras modernas responden a diversos criterios que apuntan a un mínimo impacto ecológico.

Muestra de ello son las passivehouse en el urbanismo moderno; el uso de materiales ecológicos y reciclables tanto en la estructura como en los revestimientos; la aplicación de diversas técnicas para disminuir el consumo energético; el paisajismo como una forma de aportar fuentes de oxígeno. Son muchas las medidas que a nivel arquitectónico se están tomando en todo el mundo para borrar o al menos mitigar la incómoda huella que el hombre está dejando sobre el planeta.

2019-06-11T21:31:02-05:00junio 12th, 2019|Diseño y Tendencias, Innovación|
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