Canadá construye su ciudad inteligente

 

Canadá construye su ciudad inteligente reuniendo en un mismo proyecto, todos los avances de la tecnología aplicados a las comunicaciones, la conectividad y la arquitectura con el propósito de darle felicidad a sus ciudadanos.

En una alianza con el gigante Google, a través de su filial SideWalk Labs, el gobierno de Canadá invierte en la construcción de una célula urbana ubicada en el puerto de Toronto. Esta pretende sumar todos los adelantos posibles en un modelo que luego pueda replicarse en las distintas ciudades de este país y que se espera sirva como inspiración para el resto del mundo.

La idea principal del proyecto es la sustentabilidad. Una idea que según se avizora, constituirá la premisa para los próximos desarrollos urbanos. La felicidad que a través de este proyecto quiere brindársele a los ciudadanos, reposa sobre la calidad de vida que implica una ciudad en la que los habitantes puedan trasladarse sin utilizar transporte privado, consigan todos los insumos a una corta distancia de casa y respirar aire puro o consumir agua potable no sea un lujo.

Smart es el nuevo negro

La inteligencia es una cualidad que al parecer está de moda. Teléfonos inteligentes, electrodomésticos inteligentes, semáforos inteligentes, carros inteligentes… y ¿por qué no? También ciudades inteligentes comenzarán a colarse en nuestras vidas. Ahora, ¿en qué radica la inteligencia?

En el caso de las ciudades inteligentes, el término se refiere a un desarrollo urbano que integra la tecnología, la arquitectura, el Internet de las Cosas y los servicios públicos. Todo para gestionar las necesidades de la colectividad de la manera más eficiente posible, disminuyendo el impacto humano e industrial sobre el medio ambiente.

Quayside es el nombre de la ciudad inteligente que ya está siendo construida en un espacio de 300 hectáreas ubicado al sur este de Toronto y que servirá de piloto para un proyecto que espera expandirse por el mundo.

 

 

Viviendas de cuadro de honor

Las edificaciones de Quayside incluirán lo mejor de las tendencias en construcción. Se trata de edificios modulares proyectados para ser construidos en madera, lo cual obedece a múltiples razones: la madera es un material de construcción mucho más económico y en este caso, provendrá de bosques con tala controlada y reforestados, impulsando así la retención de CO2 dentro de la ciudad. Por otro lado, la madera garantiza una mayor resistencia y aislamiento a los rigores de las condiciones climáticas del país del norte.

El diseño de los edificios es modular, permitiendo la constante movilidad y ajuste de los espacios de acuerdo con las necesidades de los usuarios. Los espacios internos de los apartamentos u oficinas podrán ser modificados en cualquier momento sin recurrir a trabajos y gastos de construcción, con un material que además es completamente reciclable.

En cuanto a la humedad y el frío, los diseñadores de SideWalk Labs están desarrollando una capa impermeable para cubrir los edificios del frío, aislándolos aún más -lo que reduce el gasto energético para contrarrestar el frío y los costes de mantenimiento de las estructuras- que además se puede extender sobre aceras y calles para proteger a los ciudadanos durante la lluvia. Esto con el objetivo de aumentar el tiempo que los usuarios puedan disfrutar del aire libre.

Otra ventaja que ofrece este proyecto es el de contar con un sistema de acueducto con calefacción que derrita la nieve y el hielo sobre las aceras y calles, absorbiendo el agua de forma automática, brindándole mayor seguridad a los usuarios y facilitando el paso peatonal.

Dado que el proyecto se define como una ciudad y no como una solución habitacional, se espera que en Quayside se generen alrededor de 5.000 puestos de empleo relacionados con la construcción, de los cuales al menos 3.500 serán permanentes. El proyecto también incluye un sistema de transporte público; un sistema de recolección de desechos a cargo de robots controlado de forma centralizada por internet; control del tráfico con semáforos inteligentes y viviendas conectadas al IoT. En fin, Quayside no sólo pretende alojar a personas sino también a todos los dispositivos y sistemas que se precien de ser “inteligentes”.

 

 

El lado oscuro de la inteligencia

Aunque el proyecto cuente con la aceptación del 54% de los encuestados por Environics Research en la ciudad de Toronto, no es posible cambio sin polémica. La ciudad inteligente le está dando preocupaciones a los miembros del movimiento #BlockSideWalk, quienes están impulsando un boicot en contra de la obra que le está costando más de 50 millones de dólares al gobierno canadiense. El principal motivo de la polémica se centra en la esencia de la inteligencia de la ciudad: la conectividad.

El argumento de los opositores al proyecto consiste en que el acceso que Google tendrá para controlar las funciones tales como transporte y servicios públicos. Todo lo anterior le permitirá manejar una gran data privada que puede ser utilizada en la manipulación de los gustos, opciones y decisiones de los usuarios, además del reparto de los impuestos cobrados a los ciudadanos, de los que puede beneficiarse esta empresa.

El avance a este tipo de desarrollos es inevitable, pues surge como una respuesta sustentable, amigable con el medio ambiente y hasta más económica ante el desmedido crecimiento poblacional. No se puede esperar que  las ciudades inteligentes no rindan beneficios a sus inteligentes creadores, lo importante es que sus habitantes estén a la altura de tan interesantes propuestas. ¿Usted qué piensa?

2019-07-10T21:27:32-05:00julio 10th, 2019|Diseño y Tendencias, Innovación, Noticias|
>